Todas las respuestas, por temas. Si lo tuyo no está, escríbenos y lo añadimos.
Poco. Si la montas tú, creas cuenta, le pones nombre y ya tienes el código para repartir. Si te unes a una, ese código es todo: lo metes, te buscas en la federación (o pones el hándicap a mano) y a jugar.
Preguntándolo en la app, que para eso está la convocatoria: pones el día (y la hora, si ya se sabe) y cada uno contesta VOY, AÚN NO SÉ o NO VOY. La de en medio importa más de lo que parece: en un grupo real mucha gente no lo sabe hasta el último momento, y sin esa opción se queda callada — que no se distingue de quien ni lo ha visto. Se puede cambiar de opinión hasta que se cierra, porque caerse la noche antes pasa. El día antes se le recuerda SOLO a quien no ha cerrado su respuesta, y una sola vez: avisar a quien ya contestó es la forma más rápida de que la gente apague los avisos. Y al cerrarla, los que dijeron que sí ya están puestos en el torneo, sin volver a escribir a nadie.
Le pones tope de plazas a la convocatoria y los que sobren esperan por orden de inscripción. Si alguien se cae, entra el primero de la lista automáticamente y se le avisa — una lista de espera de la que nadie se entera no sirve de nada. Y quien se borra y luego vuelve, vuelve por el final: si guardara su sitio, apuntarse "por si acaso" saldría gratis. El tope es opcional y lo normal es no ponerlo: en una pool suelen jugar los que sean.
No. Anotáis la tarjeta en el campo y ya está. Los puntos, los golpes que recibe cada uno, la clasificación, el hándicap y lo que se debe de las apuestas los lleva la app. Ni servilletas ni hojas de cálculo.
Para nada. Y si no te apetece ir ajuste por ajuste, se lo cuentas con tus palabras —«jugamos a puntos, a veces por parejas, tope 28 y con guasa»— y el asesor con IA te la deja montada. Luego solo la repasas. El dinero y las apuestas los pones tú a mano. Y a partir del segundo torneo casi no hay que configurar nada: la app guarda el que montáis siempre y te lo repite con un botón, «como siempre».
Con un código. Al crear la pool sale uno corto que repartes por donde quieras y tienes siempre a mano en Miembros. Cada uno entra con él en un momento; y si ya lo habías metido tú a mano, se engancha a su ficha en vez de duplicarlo.
Sí. Puedes pertenecer a todas las que quieras —la peña del domingo, la liga del club, lo que sea— y saltar de una a otra con un toque, sin cerrar sesión. Para entrar en una nueva solo necesitas su código.
No. Si lo estáis, traemos el hándicap exacto de la RFEG por apellidos o licencia —nada de fiarse del que dice cada uno—. Y al que viene de fuera, invitado en dos toques.
No. Con que la lleve quien anota cada partida basta: los demás pueden mirar el directo desde un enlace, sin instalar nada ni crear cuenta. Ahora bien, la gracia está en que cada uno vea su tarjeta y su dinero, así que lo normal es que en dos jornadas esté todo el mundo dentro.
Sí, y sin poner tarjeta: montar la pool, anotar en el campo y llevar la clasificación de la temporada son gratis para siempre. Lo de pagar solo aparece el día que queráis lo premium —el directo, las apuestas, los viajes—, y aun así puedes empezar por un pase de un solo evento.
En el campo, con una mano y un toque por hoyo. La tarjeta hace sola los puntos, los golpes de cada uno: verde el birdie, rojo el doble. Tú juegas, ella cuenta.
Sin cobertura no pasa nada: sigues anotando igual, la tarjeta se guarda en tu móvil y se sube sola en cuanto vuelve la señal. No se pierde ni un golpe. Y puedes cerrar la app y volver a abrirla sin red: lo anotado te espera dentro.
El de siempre es Stableford, pero cualquier vuelta puede ir a Medal cuando toca juego por golpes. Lo eliges al montarla y la clasificación se ajusta sola.
Las dos. La app ajusta los golpes al slope del campo, como manda el WHS, o lo apagas y jugáis con el hándicap tal cual. Se decide vuelta a vuelta.
También cuenta. Al montar la partida eliges si jugáis la ida o la vuelta, y la app reparte los golpes de esos nueve hoyos: juegas con tu hándicap de siempre, con su marcador, su clasificación del día y su cuenta, como cualquier otra tarde. Y suma en la clasificación de la temporada igual que un torneo de 18. Solo hay una cosa que una vuelta de nueve no hace: mover tu hándicap. Tu índice se queda como estaba, porque para subir o bajar hacen falta vueltas enteras de 18. Por lo mismo tampoco entra en los récords del Salón de la Fama: comparar una media vuelta con las de 18 no sería justo para nadie.
Cualquiera del mundo. Buscáis vuestro campo en una base de más de 30.000 —con sus barras de salida y el índice de cada hoyo— y la app reparte los golpes sola. ¿No aparece el vuestro? Le hacéis una foto a la tarjeta y la app lo importa en un momento. Da igual dónde juguéis, en casa o de viaje.
Para eso y para el día a día. Montas un torneo cualquier tarde en tres toques —salidas, grupos y hándicaps hechos— y pasas un enlace para que fichen tarjeta o miren. No es solo cosa de los días de liga.
Es de lo mejor que hace. Montas el viaje entero antes de salir de casa —sus días, cada uno con su campo y su fecha— y cada día se abre solo cuando toca. Por encima va una clasificación conjunta de todo el viaje y una sola Cuenta: los días se suman y se salda al final. Y va aparte de la liga, así que los que se quedan en casa siguen jugando lo suyo.
Un buen surtido. Por parejas, Fourball, Foursome y Greensome; sueltos, Sindicato (americana), Skins e Individual. Y dentro de vuestro grupo, si os queréis picar de otra manera: Nassau, Match, Vegas, Wolf o Bingo Bango Bongo. Además hay torneos especiales, como la Nintee Team Cup por equipos o el Nintee Match Play. Cada cosa con su marcador y al margen de la liga: no tocan la clasificación general.
Se corrige y ya está: se toca el hoyo y se cambia el golpe, y todo lo que depende de él —los puntos, el match, lo que se debe— se rehace solo al momento. Si el torneo ya está cerrado, lo corrige quien organiza desde su pantalla, sin tener que reabrir nada.
Se marca que se retira y la app hace lo correcto sin más preguntas: deja de contar sus hoyos, lo saca de la clasificación del día y ajusta lo que estuviera jugando con los demás. No hay que borrar a nadie ni rehacer la partida.
Claro, es lo normal: el cuñado, un amigo de fuera, el que viene una vez al año. Lo añades como invitado en dos toques —con su hándicap de la federación o a mano— y juega la partida con todos. No entra en la clasificación de la temporada, pero sí en lo que se juegue ese día. Y la app se acuerda de él para la próxima.
Suma los puntos de cada jornada y ordena a la pandilla al momento, con descartes (elegís cuántos), categorías por nivel y los torneos que marquéis como majors puntuando doble. Una liga en condiciones sin llevar nada a mano.
Sí, tres, y van aparte de la clasificación general. La Nintee Team Cup enfrenta a dos equipos a lo largo de varias sesiones, con sus fourballs, sus foursomes y sus individuales. El Nintee Match Play es un cuadro de eliminación, uno contra uno hasta que queda un campeón. Y la Nintee Race es una carrera por puntos durante toda la temporada: cada torneo reparte según el puesto y podéis decidir que solo cuenten los mejores de cada uno, así que premia al regular. La Race se decide en un ÚNICO torneo final, y ahí está la gracia: si queréis, los finalistas salen con ventaja según cómo hayan ido en la temporada —puntos de más si jugáis a stableford, golpes de menos si jugáis a medal—. La ventaja de cada puesto la ponéis vosotros, y también podéis dejarla en cero y que la final la gane quien mejor juegue ese día.
Claro, con el Cara a cara. Coge todos los torneos que habéis jugado juntos y te dice quién manda: victorias, racha, ventaja media y la mayor paliza. Y de paso, quién es tu verdugo y a quién te comes tú.
Cada temporada arranca de cero en la clasificación, pero el Salón de la fama guarda los récords de siempre: la vuelta más baja, las gestas y las vergüenzas de toda la vida.
Como prefiráis: se elige en un ajuste de la pool. De fábrica la app trae el hándicap que tienes en la federación y, a partir de ahí, lleva el de la pool jornada a jornada con las cuentas del sistema mundial (WHS: las mejores ocho de tus últimas veinte). Pero si preferís jugar siempre con el oficial de la federación tal cual, se cambia el ajuste y manda ese: la app deja de calcular nada por su cuenta. Y para un día suelto, quien monta la partida puede ponerle el hándicap a mano a quien haga falta. En ningún caso sustituye al oficial de tu licencia: ese lo lleva la federación con las tarjetas que le entregas.
Solo quien organiza. Cerrar, corregir un golpe, anular un día que no contó o borrar un torneo son cosas suyas; el resto puede mirarlo todo pero no cambiar nada. No es una manía: es lo que evita que la clasificación cambie sola sin que nadie sepa por qué.
Sí, las dos cosas. El tope se pone en Admin, en «Limitación de hándicap»: nadie juega con más golpes de los que marque, aunque su índice dé para más. Recorta solo el hándicap de juego de cada torneo; el índice de cada uno sigue siendo el suyo y sube o baja con sus tarjetas como siempre, así que cuando baje de la raya jugará con el que le toque. Y al montar un torneo se puede cambiar o quitar el tope para ese día. Si queréis una excepción, se hace desde la ficha del jugador en Admin › Miembros: «Sin tope» (juega con todos sus golpes) u «Otro» (su propio tope; por ejemplo, 36 cuando el general es 18). Solo cuenta en los torneos que llevan tope; si el torneo no lo tiene, no hace nada. Y no se anuncia: la marca solo la ve el organizador en Admin.
Empecemos por el final: al acabar el día, La Cuenta te dice quién paga a quién con el mínimo de pagos, y cada unidad lleva su propia cuenta —el dinero por un lado, las cervezas por otro—. Cero papel en el bar. ¿Y de dónde salen esos números? De tres sitios que elegís vosotros: la apuesta de todo el torneo (los últimos pagan a los primeros, o un bote para los mejores), lo de cada partida (Nassau, skins, match, sindicato…) y los piques sueltos (birdie, twos, la serpiente… o el vuestro). Apostáis en la unidad que sea: cervezas, dinero, whisky, lo que os apetezca.
Sí, con premium. Un cuaderno de ingresos y gastos —cuotas, premios, material, birras— con el saldo a la vista de todos. Lo lleva quien organiza; se acabó el «quién puso qué».
No, y no queremos. La app lleva la cuenta —quién debe a quién y cuánto, con el mínimo de pagos— y vosotros lo arregláis como siempre: en el bar, por Bizum o como os apetezca. Lo que se apuesta puede ser dinero, cervezas o lo que sea; la app solo cuenta.
Sí, y engancha. Con premium, todos siguen el directo y la banda de novedades —quién adelanta, quién pincha, quién va a pagar— desde el sofá. Con un enlace público miran hasta los que no son de la pool.
Sí, y es media gracia. Al cerrar el día salen los momentos —el birdie, el hoyo que arruinó a alguien, la racha— y la crónica de la jornada en una imagen ya montada para soltarla en el grupo o subirla a Instagram. Va con premium o con el pase del evento.
Si enciendes los avisos, sí. Te llega uno cuando se abre tu torneo —con la hora, con quién juegas y por qué hoyo sales—, otro al cerrarse con el resultado, y los mensajes que mande quien organiza. Se encienden y se apagan desde tu perfil, y si no los quieres, no molestan.
Lo básico es gratis para siempre: montar la pool, anotar en el campo y la clasificación de la temporada. El premium —directo, apuestas, modos, contabilidad y Salón— sale 12,90€ al mes o 119,90€ al año, IVA incluido.
Para eso están los pases, sin suscribirte a nada: 19,90 € para un viaje entero, y 9,90 € para una Nintee Team Cup, un Nintee Match Play o la Nintee Race de la temporada. Es un pago único, lo compra quien monta el evento y solo vale ahí dentro. Ojo a lo que abre y lo que no. Dentro de ese evento tienes las modalidades, las apuestas y los piques, La Cuenta, el directo con la banda en vivo y "Tu situación", los highlights y la story, los avisos y varios administradores. Lo que NO abre ningún pase es lo que va de toda la temporada: el Salón de la Fama, el cara a cara, las estadísticas, la contabilidad de la pool y el asesor con IA. Eso solo viene con el premium. Si después os pasáis al anual dentro de los 30 días siguientes, lo que pagasteis por el pase se descuenta entero.
Lo metes y tu pool tiene premium gratis el tiempo que traiga el código, sin poner tarjeta. Si te llega por un enlace, el código ya viene puesto; si no, lo escribes al montar la pool o en la pantalla de planes. Y si te dan dos, los meses se suman.
No. Es un solo pago de la pool, no uno por jugador: el grupo lo paga una vez y lo tenéis todos. Seáis 8 o 30, cuesta lo mismo; cómo os lo repartís entre vosotros ya es cosa vuestra.
Cuando quieras, desde tu cuenta. Sin permanencia ni llamadas: mantienes el premium hasta el final del periodo que pagaste.
Se añade a la pantalla de inicio y a partir de ahí va como una app: su icono, pantalla completa sin la barra del navegador y lista para una mano en pleno campo. Son dos toques y se hace una sola vez. EN IPHONE (con Safari, en otro navegador no sale la opción): abre ninteegolf.com, toca el botón de compartir —el cuadrado con la flecha hacia arriba, abajo en el centro—, baja por la lista hasta "Añadir a pantalla de inicio" y confirma en "Añadir", arriba a la derecha. EN ANDROID (con Chrome): abre ninteegolf.com, toca los tres puntos de arriba a la derecha y elige "Instalar aplicación" —en algunos móviles se llama "Añadir a pantalla de inicio"—. Confirma y ya está. Después entras desde el icono, sin escribir la dirección, y la sesión se queda abierta. Y también está en App Store y en Google Play.
Dentro de la app hay una pantalla de ayuda con lo que más se pregunta, explicado con capturas de la propia app, y un botón para escribirnos. Los mensajes los leemos nosotros, no un robot: si algo no funciona, cuéntanoslo y lo arreglamos.
Sí. Entras con tu email y tu contraseña donde quieras y ves lo mismo: en el campo el móvil, y en casa el ordenador si te apetece mirar la clasificación en grande. Lo que anotas en uno aparece en el otro al momento.
Puedes borrar tu cuenta cuando quieras desde tu perfil, y se va contigo. Tus vueltas quedan en la pool donde se jugaron (son parte de su historia, como las de todos), pero tu cuenta y tus datos personales desaparecen. Ni vendemos datos ni hay publicidad de nadie.
Escríbenos y te contestamos nosotros, no un robot.