Vosotros jugáis y os picáis. Al acabar, Nintee cruza premios, apuestas y saldos y os dice quién paga a quién, en lo que hayáis apostado: cervezas, dinero, whisky. Debajo te contamos de dónde salen esos números.
Nadie suma nada. La app ya sabe cómo ha quedado la clasificación, qué ha pasado dentro de cada grupo y quién ha caído en cada pique, y con eso hace una lista corta de pagos. El dinero por un lado y las cervezas por otro, sin mezclar. Cero papel, cero discusión en el bar.

En La Cuenta no se apunta nada a mano. Salen de lo que hayáis jugado ese día, y eso son tres cosas: la apuesta del torneo, lo que se juegue dentro de vuestro grupo y los piques. Podéis jugar a las tres, a una sola o a ninguna.
La apuesta grande del día, sobre la clasificación de la jornada. Dos maneras clásicas: los últimos pagan a los primeros, o todos ponen a un bote y se lo reparten los mejores. Tú eliges a cuántos afecta y cuánto se juega; la app calcula el reparto sola y lo manda a La Cuenta.
Últimos pagan
Los de abajo pagan a los de arriba
Podio
ElegidoTodos al bote, se lo llevan los mejores
Cuánto se lleva cada uno
Cada uno pone 5 € · bote de 50 € para los 3 primeros.
Además de la del torneo, cada grupo se pica a lo suyo al salir. Nassau, Skins, Match, Sindicato (americana), Vegas, Wolf o Bingo Bango Bongo, cada uno con su importe y su unidad. No toca a los demás grupos: cada mesa lleva su juego y entra solo en la cuenta de los que juegan.
En la partida
Las apuestas de picarse: birdie, twos, greenie, la serpiente… Los clásicos vienen puestos, cada uno con su valor y su unidad. Y si tenéis uno vuestro, lo montáis paso a paso: nombre, cuándo salta y cuánto vale. Si sale de la tarjeta —un dos, el que más putts, el burro del día— lo pilla la app sola. Nada de servilletas: cada pique cae directo en La Cuenta.

Montas las apuestas en un momento —hablando o a mano—, jugáis tranquilos, y La Cuenta salda el día sola.